Los alumnos de la Facultad de Medicina de Sevilla reflexionan sobre las razones y las emociones que los motivan para estudiar medicina. Se invita a participar en el mismo a estudiantes de otras Facultades de Medicina u otras personas interesadas en participar en el mismo con sus comentarios (Students of the Faculty of Medicine of Seville reflect on the reasons and emotions that motivate them to study medicine. Are invited to participate in the students from other medical schools or other interested persons to participate in it with your comments). (Pablo Bonal Pitz).


“¿Qué quieres ser de mayor?”. Yo médico.

¿Y ya has visto muertos? – te preguntan todos cuando saben que has empezado a estudiar Medicina. Te marca. Es algo que señala un antes y un después en tu vida. Se queda la fecha grabada para la posteridad. Porque vas engañado, porque vas creyendo que la Medicina te va a durar (si todo marcha bien) seis años, y la Medicina una vez que entras ya no te deja salir.

Yo me recuerdo de pequeño viendo series de dibujos sobre el cuerpo humano, y a mi padre comprándome los fascículos de la colección, que aún están aquí guardados. Me recuerdo con un microscopio como regalo de Reyes mirando las células de la cebolla o una gota de mi propia sangre. Y creo que siempre lo tuve más o menos claro desde que me empezaron a preguntar “¿Qué quieres ser de mayor?”. Yo médico. Y yo, que conocía la medicina por haber sido paciente desde los 7 años, me empeñé en ponerme al otro lado del fonendo. 
Sí, llevan razón, cuando entras piensas que te has equivocado. Sí, llevan razón, cuando entras piensas que eso no es Medicina. Estadística, Ética, Física, Biología, Historia… Pero los motivos para estudiar Medicina no están en la Licenciatura, ni el Grado. Los motivos para estudiar Medicina no los tienes entre tus apuntes, ni en los libros, ni las horas de estudio para cualquier examen escrito sobre un cartón en el Aula Magna. El principal motivo para estudiar Medicina es la sonrisa del paciente al abandonar la consulta.

Es sacrificado, sí. Pero merece la pena. Sea quien sea el que esté leyendo esto, quiero decirte que merece la pena. No voy a decirte como se estudia la Medicina, ni como son las prácticas en tal o tal sitio, ni como de horrible son los temarios de cada asignatura, porque eso no es lo que cuenta. ¿Tanto importa la nota que acompañe a tu nombre después de cada examen? ¿Para qué? ¿Te hará eso mejor médico? No es mejor médico quien más sabe (aunque no podemos olvidar que es necesario saber Medicina), sino quien mejor comprende al enfermo.

“Nadie va al médico por gusto”, he oído decir alguna vez. Si alguien acude a ti como médico es porque necesita tu ayuda y cree que eres el apropiado para solucionarle, o al menos aliviarle, sus problemas. De nada sirve mucho conocimiento teórico aquí si no sabemos comprender al paciente y ponemos todo de nuestra parte para ayudarle. Eso sí es la Medicina.

No te cuestiones si estudiar o no Medicina por lo que leas u oigas sobre los años que pasas en la facultad. Si realmente quieres dedicar tu vida a ayudar a los demás, este es tu sitio. Porque se consigue. Que sí, que te entiendo, que muchos dicen que es muy difícil… pero incluso quien dice eso acaba siendo médico.

A ti, que has llegado aquí porque dudas si estudiar Medicina o no: Es muy sencillo. Cierra los ojos y piensa “¿Quiero sacrificar mi vida por ayudar a los demás?” Si has respondido que sí, no te lo pienses más.

A ti, que estás estudiando Medicina y has llegado aquí en un momento de frustración. ¡Ánimo! Porque lo acabarás consiguiendo, porque aunque sea duro sabes que es el camino para el futuro que quieres, porque cuando termines de estudiar en la Facultad te darás cuenta que esto no ha hecho más que empezar, lo mejor aún está por llegar.

A ti, médico (o casi, si eres de sexto). No olvides nunca que es el paciente el que ha venido a pedirte ayuda. Que te necesita, y que espera mucho de ti. Trátalo como se merece y haz que la Medicina no sea sólo Química y Biología, porque vas a tratar enfermos, no enfermedades.

¿Por qué estudiar Medicina? Porque cuando tengas la sensación de que has sido útil para ayudar a alguien que lo necesitaba no la vas a olvidar jamás.

“El más grande de los exámenes no es escrito, es el que se hace a la cabecera del enfermo”
ASG Estudiante de Medicina de la Universidad de Sevilla. Curso 2013-2014.

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