Los alumnos de la Facultad de Medicina de Sevilla reflexionan sobre las razones y las emociones que los motivan para estudiar medicina. Se invita a participar en el mismo a estudiantes de otras Facultades de Medicina u otras personas interesadas en participar en el mismo con sus comentarios (Students of the Faculty of Medicine of Seville reflect on the reasons and emotions that motivate them to study medicine. Are invited to participate in the students from other medical schools or other interested persons to participate in it with your comments). (Pablo Bonal Pitz).


.....Y yo lo llevo en la sangre


En mi caso quiero ser médico desde muy pequeño y eso que no tengo ningún familiar cercano que lo sea, y que me haya influido para estudiar medicina.

Los motivos son muchos y se suceden cronológicamente .Vengo de una familia extremeña que se dedicaba a la ganadería  y mi abuelo era carnicero. Desde pequeño mi abuelo me explicaba todos los órganos de los cerdos, ovejas y otros animales debido al gran interés que yo mostraba, cuando él estaba haciendo su trabajo y yo le veía. Me encantaba que me contara el funcionamiento de los mismos y cómo se llamaba cada  tejido  que él me enseñaba, explicación que yo atendía con admiración.

Lejos de asustarme o darme asco yo los cogía, observaba y preguntaba si eso mismo teníamos nosotros dentro de nuestro cuerpo. Mi abuelo sorprendido me razonaba que no eran exactamente iguales pero que los órganos del cerdo eran muy parecidos a los de los humanos. Desde ese momento mi interés se centró en el  cerdo y no precisamente por su rica pata que a todos nos gusta. Esta experiencia,  yo creo que es muy importante y que ha sido la base de por qué me he fijado en esta carrera tan ESPECIAL. Pienso que si no se hubiera dado esa condición, probablemente nunca hubiera descubierto esta vocación, esta idea fija  que me impulsado a esforzarme en todas las acciones encaminadas a conseguirlo.

Posteriormente en el colegio e instituto la asignatura que más me gustaba y atraía era la parte de la biología que se encargaba del estudio de los seres humanos, reforzándose en mí la idea de querer dedicarme al estudio y cuidado de las personas toda mi vida. Estas ideas tan claras permanecieron en mi latentes  hasta 2º de bachillerato, momento en el cuál dude si hacer otra carrera debido al gran sacrificio y esfuerzo que suponía una formación de más de 12 años . Pero un día me desperté con una idea clara que era la de que quería sentirme útil en la vida, ayudar a las personas en el aspecto más importante que para mí es la salud. La medicina reunía todos lo que yo buscaba y la fijé en mi pensamiento como meta.

Los primeros años de la carrera fueron para mí un poco decepcionantes, ya que estudiamos muchas cosas que yo no me esperaba y de una manera muy poco práctica. Eso de que la vida de estudiante es la mejor creo que podría aplicarse a otras carreras, con todos mis respetos pero a la de medicina no tanto… He visto como amigos estudiantes salían de fiesta, viajes e innumerables eventos, mientras yo tenía exámenes, prácticas o algún otro motivo por el que no podía hacerlo.

Una vez que fui superando cursos cada vez me gustaba más y el adscribirme al Hospital Universitario Virgen de  Valme supuso un fuerte estímulo para mí  ya que tanto las asignaturas como  las prácticas me gustaron mucho. Ahora llegando al final del camino miro atrás con cierta nostalgia. Pese al gran sacrificio que me han supuesto estos 6 años, tengo clarísimo que no me he equivocado de camino, que estoy donde quería estar y que pronto me estaré dedicando a lo que siempre he querido, gracias al trabajo, constancia y esfuerzo que estos años he tenido que realizar.
Antonio Cruz Medina. Hospital universitario Virgen de Valme. Febrero 2013.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada